Información para Pacientes
Pancreatitis
y sus Complicaciones
El páncreas es una glándula ubicada en la parte alta del abdomen, detrás del estómago, que cumple funciones esenciales en la digestión y en el control del azúcar en sangre. La pancreatitis es la inflamación de este órgano. Este folleto te explica, de forma simple y clara, qué es la pancreatitis, por qué aparece, cómo se diagnostica y trata, y cuáles son sus posibles complicaciones, para que puedas comprender mejor tu situación y las decisiones de tu tratamiento.
¿Qué es la Pancreatitis?
El páncreas produce dos cosas muy importantes: por un lado, jugos digestivos (enzimas) que pasan al intestino para ayudar a digerir los alimentos; por otro, hormonas como la insulina, que regulan el nivel de azúcar en la sangre. La pancreatitis ocurre cuando esas enzimas se activan dentro del propio páncreas y lo inflaman, en lugar de hacerlo en el intestino. Existen dos formas principales:
- Pancreatitis aguda: es un cuadro que aparece de forma repentina, con dolor intenso. En la mayoría de los casos es reversible y el páncreas se recupera, aunque puede ser leve o grave según la inflamación y sus complicaciones.
- Pancreatitis crónica: es un daño que se produce de forma progresiva a lo largo del tiempo, en general por inflamaciones repetidas. El tejido del páncreas se va dañando y endureciendo, y puede perder sus funciones poco a poco.
¿Por Qué Aparece?
Las dos causas más frecuentes de pancreatitis aguda son:
- Cálculos de la vesícula (litiasis vesicular): son la causa más común. Un cálculo (piedra) puede salir de la vesícula y obstruir el conducto por donde el páncreas vuelca sus jugos, provocando que se inflame. Esto se llama pancreatitis biliar.
- Alcohol: el consumo excesivo de alcohol puede inflamar el páncreas, tanto en forma de cuadros agudos como llevando, con el tiempo, a la pancreatitis crónica.
Otras causas menos frecuentes son:
- Niveles muy altos de triglicéridos (grasas) en la sangre
- Ciertos medicamentos
- Después de algunos estudios de la vía biliar (por ejemplo, una endoscopía de las vías biliares)
- Traumatismos o golpes en el abdomen
Es importante recalcar el vínculo con los cálculos de la vesícula: en una gran parte de los casos, la pancreatitis es la consecuencia de una litiasis vesicular. Por eso, identificar y tratar esos cálculos es una parte central del tratamiento.
Síntomas
Los síntomas más típicos de la pancreatitis aguda son:
- Dolor intenso en la "boca del estómago" (parte alta y central del abdomen) que puede irradiarse hacia la espalda, como un cinturón
- Náuseas y vómitos
- Distensión abdominal
- Fiebre
- El dolor suele empeorar después de comer y puede aliviarse algo al inclinarse hacia adelante
La pancreatitis es un cuadro que requiere atención médica. En general necesita internación para su control y tratamiento. Si presentás un dolor abdominal intenso y persistente, no esperes: consultá en una guardia.
¿Cómo se Diagnostica?
El diagnóstico se realiza combinando los síntomas con algunos estudios:
- Análisis de sangre: se miden las enzimas del páncreas (amilasa y lipasa); cuando están elevadas confirman la inflamación. También se evalúa el estado general y la función de otros órganos.
- Ecografía: sirve sobre todo para mirar la vesícula y la vía biliar y detectar cálculos, que son la causa más frecuente.
- Tomografía o resonancia: permiten ver el páncreas con detalle y evaluar la gravedad y las complicaciones (colecciones de líquido, necrosis, etc.), habitualmente cuando es necesario.
El Tratamiento y la Cirugía
Conviene aclarar un punto que suele generar dudas: la pancreatitis aguda en sí misma no se opera de entrada. El tratamiento inicial de la inflamación se basa, sobre todo, en:
- Internación y control médico
- Hidratación por suero (líquidos en la vena)
- Control del dolor con analgésicos
- Reposo digestivo al principio, reiniciando la alimentación de forma progresiva según la evolución
¿Cuándo entra en juego la cirugía? El rol quirúrgico es doble:
- Extirpar la vesícula (colecistectomía): cuando la causa fueron los cálculos, se recomienda sacar la vesícula para evitar que la pancreatitis se repita. Suele hacerse una vez superado el cuadro agudo.
- Tratar las complicaciones: algunas complicaciones de la pancreatitis (colecciones infectadas, necrosis, abscesos) pueden necesitar un procedimiento de drenaje o una cirugía.
Si tu pancreatitis fue por cálculos, te va a ser útil consultar también la guía de litiasis vesicular (cálculos en la vesícula) y, si te realizan la cirugía, la guía de recuperación después de la operación de vesícula.
Complicaciones
La mayoría de las pancreatitis son leves y se resuelven bien. Sin embargo, algunas pueden presentar complicaciones que conviene conocer. En la pancreatitis aguda pueden aparecer:
- Colecciones de líquido y seudoquistes: el páncreas inflamado puede dejar acumulaciones de líquido. Cuando con el tiempo quedan "encapsuladas" se las llama seudoquistes. Muchas se reabsorben solas; otras, si son grandes o dan síntomas, pueden necesitar drenaje.
- Necrosis: en casos más graves, parte del tejido del páncreas se daña y muere (necrosis). Ese tejido puede infectarse, lo cual es más serio.
- Abscesos e infecciones: acumulaciones de pus que pueden requerir antibióticos y drenaje.
- Algunas de estas complicaciones pueden necesitar un drenaje o una cirugía para resolverse.
En la pancreatitis crónica, por el daño acumulado, puede haber:
- Dolor persistente en el abdomen
- Diabetes: al dañarse las células que producen insulina
- Mala digestión y absorción: al faltar enzimas, los alimentos (sobre todo las grasas) se digieren mal, con diarrea, pérdida de peso y déficit de vitaminas
Pancreatitis Aguda y Crónica: un Resumen
| Pancreatitis Aguda | Pancreatitis Crónica | |
|---|---|---|
| Cómo aparece | De forma repentina, con dolor intenso | Daño que avanza lentamente con el tiempo |
| Causas más frecuentes | Cálculos de la vesícula, alcohol | Alcohol y otras causas mantenidas en el tiempo |
| Evolución habitual | En general reversible; el páncreas se recupera | Daño que tiende a ser permanente y progresivo |
| Posibles consecuencias | Seudoquistes, necrosis, abscesos (complicaciones) | Dolor crónico, diabetes, mala digestión |
¿Qué Pasa si No se Trata la Causa?
Cuando la pancreatitis fue provocada por cálculos de la vesícula y no se realiza la operación para extraerla, queda en pie el riesgo de que vuelva a ocurrir. Cada nuevo episodio puede ser más grave que el anterior y exponerte a más complicaciones. Por eso, una vez superado el cuadro agudo, se recomienda tratar la causa (en general, extirpar la vesícula) para prevenir que se repita.
Preguntas Frecuentes
¿Por qué me tienen que sacar la vesícula si lo que se inflamó fue el páncreas?
Porque, en la pancreatitis biliar, el verdadero origen del problema son los cálculos de la vesícula: uno de ellos obstruyó la salida del páncreas y lo inflamó. Mientras la vesícula con cálculos siga ahí, otro cálculo puede volver a obstruir y causar una nueva pancreatitis. Sacar la vesícula elimina esa fuente y previene recaídas.
¿Puedo comer normal después?
En la mayoría de las pancreatitis agudas leves se recupera la alimentación normal de forma progresiva una vez superado el cuadro. En la pancreatitis crónica puede ser necesario cuidar las grasas y, a veces, tomar enzimas con las comidas. Tu médico te va a indicar las pautas según tu caso.
¿El alcohol influye?
Sí. El alcohol es una de las causas principales de pancreatitis y favorece que se repita y que el daño progrese. Se recomienda evitarlo, especialmente si fue la causa de tu cuadro.
¿Se cura del todo?
La pancreatitis aguda, en general, es reversible y el páncreas se recupera, sobre todo si se trata la causa. La pancreatitis crónica implica un daño que tiende a ser permanente, pero que puede controlarse y enlentecerse con tratamiento y cuidados.
¿Qué es un seudoquiste?
Es una acumulación de líquido que puede quedar "encapsulada" en el páncreas o a su alrededor tras la inflamación. Muchos se reabsorben solos; si son grandes, dan síntomas o se infectan, pueden requerir un drenaje.
Recordá: la pancreatitis es la inflamación del páncreas y, en su forma aguda, la mayoría de las veces es reversible. Las dos causas más frecuentes son los cálculos de la vesícula y el alcohol. El tratamiento del cuadro agudo es médico (internación, hidratación, control del dolor y reposo digestivo); la cirugía se reserva para extirpar la vesícula cuando la causa fueron los cálculos y para tratar las complicaciones. Tratar la causa es la mejor forma de evitar que se repita. Ante cualquier duda, no dudes en consultarme.
Dr. Marcelo Daniel Montiel
Especialista en Cirugía General
Mat. Nacional 122172