Información para Pacientes
Diverticulosis y Diverticulitis
Si te dijeron que tenés divertículos en el colon, quedate tranquilo/a: se trata de algo muy frecuente, sobre todo a partir de los 50 o 60 años. De hecho, una gran parte de las personas mayores tiene divertículos y la enorme mayoría nunca tendrá molestias por ellos. En la mayoría de los casos son un hallazgo casual, descubierto durante un estudio realizado por otro motivo. Este folleto te explica, de manera simple, qué son los divertículos, por qué a veces se inflaman y cómo se tratan, para que entiendas mejor tu situación y puedas conversarla con confianza.
¿Qué Es la Diverticulosis y la Diverticulitis?
Aunque suenan parecido, son dos situaciones distintas. Es importante diferenciarlas:
- Diverticulosis: es la presencia de pequeñas bolsitas o saquitos (llamados divertículos) que se forman en la pared del colon, sobre todo en el tramo izquierdo llamado sigmoides. En general no producen ningún síntoma y la persona ni siquiera sabe que los tiene. Tener divertículos, por sí solo, no es una enfermedad.
- Diverticulitis: ocurre cuando uno de esos divertículos se inflama o se infecta. Esto sí produce síntomas, principalmente dolor en la parte baja izquierda del abdomen, y es lo que habitualmente motiva la consulta médica.
Dicho de forma sencilla: diverticulosis es "tener las bolsitas" (lo común y, en general, sin problemas) y diverticulitis es "que una de esas bolsitas se inflamó" (el episodio que requiere tratamiento). Solo una pequeña parte de las personas con divertículos llega a desarrollar una diverticulitis.
¿Por Qué Aparece?
No hay una única causa. Los divertículos se forman, con los años, en zonas de la pared del colon que son algo más débiles, sobre todo cuando hay aumento de presión dentro del intestino. Los factores que se asocian a su aparición son:
- Dieta baja en fibra: es uno de los factores más conocidos; favorece la constipación y obliga al colon a hacer más fuerza.
- Estreñimiento y aumento de la presión en el colon: los esfuerzos repetidos para evacuar aumentan la presión sobre la pared intestinal.
- La edad: son cada vez más frecuentes a medida que pasan los años.
- Sedentarismo: la falta de actividad física se asocia a un colon más perezoso.
- Obesidad y sobrepeso.
- Tabaquismo.
La inflamación (diverticulitis) aparece cuando uno de los divertículos se obstruye con materia fecal o se irrita, lo que genera inflamación y, a veces, infección en ese punto del colon.
Síntomas
Diverticulosis (las bolsitas, sin inflamación):
- Habitualmente no produce ningún síntoma.
- Suele ser un hallazgo casual en una colonoscopía o tomografía hecha por otro motivo.
- Algunas personas refieren molestias leves o cambios en el ritmo intestinal, no siempre relacionados.
Diverticulitis (cuando un divertículo se inflama):
- Dolor en la parte baja izquierda del abdomen, que suele ser persistente (el síntoma más típico).
- Fiebre o sensación de malestar general.
- Cambios en el ritmo intestinal: constipación o, a veces, diarrea.
- Náuseas y, en ocasiones, vómitos.
- Distensión y sensibilidad al tocar esa zona del abdomen.
- A veces puede haber sangrado por los divertículos (visible en la materia fecal), que suele ocurrir sin dolor y es un cuadro algo diferente.
¿Cómo se Diagnostica?
El diagnóstico se apoya en lo que vos contás, el examen del abdomen y algunos estudios:
- Tomografía computada (TAC): en el episodio agudo es el estudio principal. Confirma la diverticulitis, muestra qué tan extensa es y permite detectar complicaciones (como un absceso).
- Análisis de sangre: ayudan a evaluar si hay infección o inflamación.
- Colonoscopía: permite ver el colon por dentro. Importante: no se realiza durante el cuadro agudo (porque podría ser riesgosa con el colon inflamado), sino una vez pasada la inflamación, generalmente algunas semanas después, para evaluar el colon y descartar otras causas.
El Tratamiento
Una buena noticia: la mayoría de los episodios de diverticulitis son leves y se tratan SIN cirugía. El tratamiento depende de la gravedad del cuadro.
Tratamiento de los episodios leves (la mayoría):
- Reposo digestivo y dieta: al principio una alimentación más liviana, que se va progresando a medida que el dolor cede.
- Antibióticos: en algunos casos se indican; en cuadros leves seleccionados puede no ser necesario. Tu médico decidirá según tu situación.
- Buena hidratación y control de la evolución.
Cuándo se considera la cirugía:
La cirugía no es lo habitual y se reserva para situaciones puntuales. Consiste en extirpar (resecar) el segmento del colon afectado —en general el sigmoides—, frecuentemente por laparoscopía (cirugía mínimamente invasiva). Se plantea cuando hay:
- Complicaciones: absceso, perforación, fístula (una comunicación anormal con otro órgano) o estrechez del colon.
- Episodios repetidos que afectan tu calidad de vida.
En algunos cuadros complicados de urgencia, cuando el colon está muy inflamado o hay infección importante, puede ser necesario realizar de forma transitoria una colostomía (una salida temporal de la materia fecal hacia una bolsa, a través de la pared del abdomen). En muchos casos esta colostomía es transitoria y luego puede reconectarse el intestino en una segunda cirugía. Si en tu caso fuera necesaria una resección del colon (por ejemplo, una hemicolectomía o resección del sigmoides), contamos con una guía específica de recuperación que se te entregará oportunamente.
¿Qué Pasa si No se Trata una Diverticulitis Complicada?
La mayoría de los episodios evoluciona bien con el tratamiento. Pero una diverticulitis complicada que no se atiende a tiempo puede dar lugar a problemas serios que, en general, requieren cirugía de urgencia:
- Absceso: una colección de pus alrededor del colon inflamado.
- Perforación con peritonitis: si el divertículo se rompe, el contenido del intestino pasa al abdomen y produce una infección grave.
- Fístula: una comunicación anormal entre el colon y otro órgano, con frecuencia la vejiga (puede notarse aire o materia fecal en la orina).
- Obstrucción: el colon se estrecha por la inflamación repetida y dificulta el paso de la materia fecal.
Por eso es importante consultar ante dolor abdominal persistente con fiebre, y no minimizar los síntomas. Detectar a tiempo permite tratar la mayoría de los casos de forma sencilla.
Preguntas Frecuentes
¿Tener divertículos significa que me voy a enfermar?
No. La gran mayoría de las personas con divertículos nunca tendrá una diverticulitis. Tenerlos es muy común y, en general, no trae problemas.
¿Qué dieta me conviene?
Una alimentación rica en fibra (frutas, verduras, legumbres y cereales integrales) y una buena hidratación ayudan a mantener el tránsito regular y a evitar la constipación. Durante un episodio agudo, en cambio, se indica una dieta más liviana en forma transitoria.
¿Es verdad que no puedo comer semillas ni frutos secos?
No. Durante mucho tiempo se recomendó evitar semillas, frutos secos y granos por temor a que se "metieran" en los divertículos. Hoy esa restricción ya no se recomienda de rutina: los estudios no demostraron que aumenten el riesgo. Podés consumirlos con normalidad, salvo indicación particular de tu médico.
¿Siempre se opera?
No. La mayoría de los episodios se resuelve sin cirugía. La operación se reserva para complicaciones o episodios repetidos que afectan tu calidad de vida.
¿Voy a necesitar una bolsa (colostomía)?
En la mayoría de los casos no. La colostomía solo se usa en algunos cuadros complicados de urgencia y, cuando se necesita, suele ser transitoria, pudiendo reconectarse el intestino más adelante.
Recordá: tener divertículos es muy frecuente y, en la mayoría de las personas, no genera ningún problema. Cuando aparece una diverticulitis, la enorme mayoría de los episodios son leves y se tratan sin cirugía. Una buena alimentación con fibra, hidratarse bien, mantenerse activo/a y no fumar ayudan a cuidar tu colon. Ante dolor abdominal persistente con fiebre, consultá sin demora. Este folleto es informativo y no reemplaza la indicación personalizada: ante cualquier duda, con gusto la conversamos en la consulta.
Dr. Marcelo Daniel Montiel
Especialista en Cirugía General
Mat. Nacional 122172